" EL FUEGO Y LA PIEDRA".   ( I  de  III)

Notas para una historia de la Catedral y el Cabildo de Astorga en los comienzos de la Guerra de Independencia.

Arsenio García Fuertes.       

                          " Ojalá te toque vivir una época interesante "    ( maldición popular china )

El comienzo de la Guerra de Independencia española contra el Imperio napoleónico en 1808, estuvo enmarcado en un proceso de cambios estructurales, políticos, económicos, culturales y hasta sociológicos, que sacudirían a todos los pueblos de Europa, y que, al calor de los logros de la Revolución Francesa, darían lugar ( a veces, como fue en el caso español, tras largos y dolorosos partos ) a las Sociedades Liberales, democráticas y de economía de mercado en las que hoy vivimos.

Estos cambios también se registran a nivel local en la vida cotidiana de las ciudades, villas y pueblos de " provincias ", tanto a nivel privado ( mundo laboral, familia, fiscalidad, religiosidad, usos y costumbres, etc. ), como a nivel institucional, ( poderes locales, ayuntamientos, oligarquías, concejos…) o religioso ( Obispados, parroquias, conventos, etc.). 

La catedral a finales del Siglo XIX


La guerra que asolaría España entre 1808 y 1814, acompañada del proceso revolucionario político de las Cortes de Cádiz, aceleraría, traumáticamente, estos procesos de cambio en la Sociedad Española. El como estos cambios afectaron, y en que medida, a las pequeñas sociedades locales de provincias y del mundo rural ( en las que se encontraba inmerso el Clero Secular y Regular español ), es uno de los retos más sugestivos que pueda afrontar hoy en día un historiador de aquel periodo.

El propósito de este trabajo es dar una primera muestra al lector de estas situaciones de crisis y de cambios por las que tuvo que atravesar el Cabildo Catedralicio astorgano en los meses que precedieron al comienzo de la guerra contra Napoleón y en el primer año de esta. No pretendemos abordar un trabajo exhaustivo ni de profunda interpretación científica ( ni el espacio, ni el marco nos lo permitirían ); tiempo habrá para que se aborde el tema de la Iglesia astorgana en la crisis del Antiguo Régimen y la Guerra de la Independencia.

Simplemente vamos a tratar de dar una visión clara de sucesos concretos que nos muestren a que problemas y retos tuvieron que ir enfrentándose, dentro de una época de crisis y cambios, los canónigos de la Catedral de Astorga en aquellos peligrosos e " interesantes" años que van de 1807 a 1809.

( Cuando reproduzcamos textos originales respetaremos la caligrafía original de la época )

Las " Desamortizaciones de los bienes de Obras Pías " y la Crisis Económica y Agraria del fin del Antiguo Régimen.

Años difíciles fueron para España y como no, para Astorga y su comarca, los comienzos del Siglo XIX. A la consabida Crisis Agraria producida por años de sequías y malas cosechas (que se repetían cíclicamente cada década y ante las que las sociedades preindustriales tenían pocas o nulas respuestas),  a las consabidas epidemias y crisis de mortalidad catastrófica que venían añadidas, se sumaron años de gran inestabilidad política y sucesivas guerras provocadas por la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas.

La suma de estos proceso aceleraría la Crisis y Bancarrota de la Monarquía Absoluta española al llevarla a un nivel de gastos militares, para el mantenimiento de sus privilegios e imperio americano, que no podía afrontar. En un afán por recaudar más dinero, Carlos IV y su Secretario de Estado, Manuel Godoy, ponen en marcha un proceso desamortizador en 1798. Por medio de una serie de Decretos Reales, y, previo consentimiento del Vaticano, ordenaban la confiscación y pública subasta de bienes y tierras de sectores eclesiásticos como Cofradías, Hospitales, Capellanías, etc. como manera de paliar la bancarrota de la Hacienda Real española.

Ello unido a la carestía y el alza fiscal sobre el Pueblo, llevaría a situaciones de verdadera hambre y pobreza en España entre las clases populares entre 1804 y 1806.

A escala local nuestra ciudad y su comarca vivieron idénticas situaciones de necesidad: docenas de mendigos llegaban a diario a nuestra ciudad en busca de la caridad del estamento eclesiástico astorgano ( a veces desde Galicia y Asturias incluso), en tal número que el Ayuntamiento tuvo que hacer un " Censo de necesitados y mendigos " para atender sólo a los naturales de Astorga y su Comarca, ordenando al resto que marchasen a sus regiones de origen para ser auxiliados allí. La otra cara de la miseria campesina era el robo y bandidaje que crecen en Astorga y su comarca de manera espectacular esos años. Los robos afectan especialmente a los clérigos rurales y a sus "paneras" donde guardaban el grano con se pagaba por los campesinos el famoso diezmo y otras cargas feudales. La situación se vuelve tan grave que ha de acudir a Astorga, desde Salamanca, el regimiento de caballería Farnesio para patrullar la comarca y reprimir aquel bandidaje nacido de la más extrema necesidad y pobreza del campesinado.

Esta difícil situación afectó igualmente al Cabildo Catedralicio astorgano; a la disminución de las rentas cobradas por sus Capitulares, y procedentes de la actividad agraria, se unió la presión ejercida por la Corona en el tema de la puesta en

CANÓNIGO ESPAÑOL Dibujo de W. Bradford (1808) 

 marcha y agilización de las Desamortizaciones de Obras Pías. Las tensiones, a veces entre los mismos canónigos, llevaron a numerosas situaciones de conflicto dentro del Cabildo, y de éste con las Autoridades Provinciales y Locales del Ayuntamiento.

Tenemos así que en un cabildo extraordinario del 31 de diciembre de 1805 se abordan, los requerimientos, cada vez más perentorios, de la Autoridad Real para acelerar la expropiación y subasta de bienes eclesiásticos:

" Se leyó otra carta de don Felipe de Sierra y Pambley, Diputado Regio para la venta de Bienes Eclesiásticos, en la que insiste al Cavildo se le embie por pliegos separados listas de las fincas comprendidas en el breve de su Santidad …y Vs acordó pase este asunto a la Diputación de Pleitos para que informe sobre el lo que le parezca y vuelba al Cavildo"

Sucesivas órdenes y apremios siguieron llegando al cabildo astorgano en los meses siguientes:

FELIPE SIERRA Y PAMBLEY

Comisionado regio para la desamortización en León

Cabildo extraordinario de palabra de 8 de Enero de 1806:

"…Se leyó un Oficio del Sr. don Juan Ygnacio de Ayestarán a que acompañan dos copias de la Representación y Plan, presentadas a su Majestad por la Real Junta de Hospitales de Madrid, en que solicita se agreguen a ellos las Canongias, Beneficios, Prestamos y la tercera parte de las Dignidades mas pingues de las Catedrales del Reyno que se expresan, y al efecto…pide a VS que informe quanto se le ofreciere y pareciere sobre el contenido de dicha representación y plan…"

Cabildo extraordinario de palabra de 8 de Abril 1807.-

"…Se pasó un Oficio de don Felipe de Sierra y Pamblei su fecha en León a 19 de Marzo proximo pasado; cuio oficio es relativo a la enajenación de bienes de capellanías, y segregación de la septima parte de los predios y bienes del Cavildo y Mesa Capitular; conforme al Breve de su Santidad de 12 de diciembre de 1806 y Real Decreto de 8 de febrero de este año, y pide que dentro de treinta días se le den las razones y noticias conducentes para llevar a efecto dicha enajenación y segregación diputando persona con quien llevar la correspondencia al intento; y VS acordó se de acuse de recibo y se trate en la Diputación que se den lo mas pronto que se pueda, las notizias que pide dicho don Felipe de Sierra y Pamblei."

A esta presión se unía el pago del " Subsidio Ordinario ", un impuesto voluntario que la Iglesia española concedía a la Hacienda Real a fin de ayudarla a costear los cuantiosos gastos de unas guerras que, ya contra la Francia Revolucionaria, ya contra Inglaterra, estaban llevando a la bancarrota al Estado Español. Para sostener tales gastos la Corona llevaba emitiendo desde los últimos veinte años numerosa Deuda Pública, cuyos Títulos, llamados " Vales Reales " ( el antecedente de nuestro actual papel moneda ), obligaba la corona a aceptar como pago a sus funcionarios, pero que paradójicamente se negaba a recibir en el cobro de los impuestos reales. Veamos que le sucedió en tal sentido a nuestro Cabildo catedralicio astorgano:

Cabildo Ordinario del 9 de mayo de 1807:

"…lei un Oficio de la Comisaría General de Cruzada comprensiva de una Real Orden terminante a que no se recivan Vales Reales en pago de subsidio ordinario antiguo de 420.000 Ducados, por ser esto conforme a la Real Orden del 15 de Septiembre de 1800, siendo por los mismo la Real Voluntad que desde el 6 de abril próximo pasado en que esta fechada esta real resolución, no haia de poderse entregar ningún Vale Real para el espresado pago, y que las pagas echas por algunos Cavildos en esta especie no tengan efecto, sino se justifica que fueron admitidos en conformidad a lo dispuesto en la citada Real Orden ; y VS acordó se acuse recibo y se pase orden al Maiordomo Salbadores para que no reciva Vales Reales en pago del expresado subsidio y se archive este oficio…"

A veces, cuando el Cabildo se hacía el remolón o entorpecía el proceso, se encontraron nuestros Capitulares con la sorpresiva llegada de algún funcionario real que se ponía a inspeccionar todo el Archivo Catedralicio en busca de los Libros de Fábrica, recibos, y cualquier documentación referente a los bienes y tierras objetos de expropiación Real, así paso en diciembre de 1807:

Cavildo Ordinario de 4 de Diciembre de 1807.-

" El Lizenciado don Pedro García Escuredo, Subdelegado Comisionado para la Venta y Enagenación de bienes raíces pertenecientes a Hospitales, Hospicios, casas de misericordia, de reclusión y Expósitos, Ordenes Tercias, Obras Pías y Cofradías…el continuo trabajo que diariamente ocasiona el Comisonado Regio don Pedro García Escuredo para el registro de los papeles del Archivo, y mas empeñandose, como se empeña en reconocerlos todos.."

Junto a estas continuas órdenes fiscales de la Administración Real, llegaban, a veces, otras referentes a temas políticos e incluso artísticos. Así en Cabildo del 13 de abril de 1808, llega una orden del Presidente del Consejo de Castilla, el Duque del Infantado, por el que se permitía a los eclesiásticos volver a viajar a la Corte en Madrid sin necesidad de solicitar una Licencia Real previa ( hemos de recordar que entre octubre de 1807 y marzo de 1808 la Corte española viviría situaciones de gran tensión debido a los intentos del Príncipe de Asturias, Fernando, por intentar derrocar al primer Ministro Godoy y arrebatar, incluso, la Corona de España a su padre Carlos IV; lo cual conseguiría, finalmente, en el Motín de Aranjuez del 18 de marzo de 1808.

En la misma Cédula Real se recordaba al Cabildo astorgano que para cualquier obra o añadido a la Catedral referida a  cualquier proyecto de obra artística habían de remitirse, previamente, los planos a la Real Academia de San Fernando para su aprobación.

El Comienzo de la Guerra de Independencia, esfuerzo económico, alojamiento de tropas y conflicto con el poder civil municipal. La llegada de las tropas británicas aliadas y la ocupación francesa ( Junio de 1808 a Julio de 1809 ).

Tras los Sucesos del Dos de Mayo en Madrid y las Abdicaciones de Bayona, el levantamiento popular contra Napoleón y José I llevan a España a una dura Guerra de seis años. Las órdenes de las Juntas patriotas para armar la provincia y formar un ejército llegan al Cabildo astorgano: