Las formas de la necesidad

Lucas Fraile Marqués

Gaudí sobrepasa la obra arquitectónica, sus creaciones tienen características extrañas, sorprendentes, exóticas que generan emoción al observador, aparte de dar una respuesta al encargo del cliente. Su creación no se basa en la formación académica, sino en inquietudes propias de un proceso interno personal y anclado en la observación del entorno natural.

Su obra se inspira y surge de la observación de la naturaleza, haciendo abstracción de las leyes que la animan, plantea conceptos nuevos tanto en la forma de hacer como de entender la obra arquitectónica. Crea a partir de las mismas leyes que rigen para las plantas y animales. Reconoce a la naturaleza como origen y generadora de conocimiento. Conocimiento práctico, donde más que inventar es descubrir.

La naturaleza es obra del Supremo Creador, es lo dado. No es ornamentación, es evidencia de los principios básicos que la animan, que se nos presenta en forma. Las formas de la naturaleza son el resultado de la evolución; tiempo y ley dan forma a lo que vemos, y ejercen su función de la manera más eficaz posible; equilibrio y proporción ante la necesidad. Eso es belleza. Acceder a lo que hay sin prejuicios, captación de lo esencial, de los principios que animan y se concretizan en formas, requiere de un trabajo muy personal.. Labor personal que desarrolla el "espíritu" para poder observar, comprender las relaciones existentes, funciones, estructura y composición que animan y determinan las formas.

Gaudí, utiliza los principios de las formas de la naturaleza para resolver las necesidades que le plantea la arquitectura. A la vez que pone al espectador en posición de trascendencia. Lo sitúa en el plano sensorial, ante lo reconocido para lanzarlo a otras emociones más allá de lo puramente sensorial. Facilita el acceso a otras posibles realidades, a una realidad más profunda. Resuelve con belleza para captar la atención sobre lo trascendente.