EDITORIAL : Símbolo y realidad

Corren tiempos de fines y comienzos, donde la cadena generacional queda rota por la caída de creencias en valor hasta ahora constitutivas de subjetividades. Tiempos de construcción de la trasmisión generacional, donde ideales, deseos y prohibiciones no queda renovada de forma estable en cada uno. Constituyéndose otra subjetividad. Donde al poner en relativo la Ley del Padre, implicaría rechazo de la diferencia y de la falta. Parece que la cultura de la sociedad actual busca más "velar" la falta por el goce y disfrute de lo momentáneo que recordarla y tenerla presente.

La problemática social nos manifiesta que algo está fallido a nivel de orden simbólico, siendo este orden, legislador de normas, eje por el que se orienta las relaciones entre sujetos.

En este marco a la vez difícil e interesante la Asociación de Amigos de la Catedral tiene como reto el articular y transmitir una oferta cultural basada en lo que representa la catedral. La catedral a modo de gigante de piedra nos muestra de forma cotidiana un legado cultural de trascendencia. Símbolo y depositaria de cultura de nuestros antepasados que nos interroga y toma la medida más allá de la creencia individual. Nos recuerda que hubo un pasado y nos ayuda a plantearnos el futuro a través de la vivencia del presente.